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Economía colaborativa accesible o cómo viajar en silla de ruedas

Madrid es la ciudad más accesible para ir de tiendas y disfrutar del tiempo de ocio, mientras que Barcelona cuenta con un mayor número de restaurantes y bares adaptados, según los datos de Acces Earth

Airbnb ofrece a sus anfitriones la posibilidad de calificar como accesibles a las viviendas y habitaciones que ponen a disposición de los viajeros. En concreto, los propietarios pueden especificar si la vivienda cuenta con acceso para discapacitados como un servicio más, es decir, que el edificio es de fácil acceso y el alojamiento apto para huéspedes en silla de ruedas.

Esta información es clave para personas que tienen algún problema de movilidad, bien por una discapacidad física temporal o permanente. Pero a veces esta información no es del todo correcta y la vivienda accesible se convierte en un cúmulo de barreras arquitectónicas que puedan hacer de las vacaciones un eterno castigo. Pero, ¿cómo asegurarse?

Las plataformas de economía colaborativa como Airbnb tienen una ventaja: las calificaciones y comentarios de los huéspedes a cada anfitrión y/o alojamiento son clave, tanto para influir en la decisión de los usuarios que entran en estas plataformas en busca de alojamiento, como por la posición (relevancia) que tendrán estos alojamientos dentro del listado de, por ejemplo, Airbnb. En resumen, a mejores comentarios y calificaciones, más relevancia y más posibilidades de alquiler. Así que si un alojamiento se muestra como accesible y no lo es, los usuarios lo sabrán y lo verán en la ficha de dicho alojamiento, dentro de las plataformas de economía colaborativa.

Sin embargo, dado que las personas con algún tipo de problema de movilidad requieren de servicios y arquitecturas muy concretas, también cuentan con plataformas de economía colaborativa específicas donde encontrar lugares completamente accesibles de cara a las vacaciones y tiempo de ocio, tanto para dormir, como para comer, comprar o disfrutar del cine o el teatro. Es el caso de Acces Earth.

Acces Earth, la plataforma colaborativa para personas con movilidad reducida

Como su propio nombre indica, se trata de una plataforma basada en la economía colaborativa donde los propios usuarios son los que día a día van construyendo un mapa mundial –y completamente real- de lugares accesibles. El público potencial de esta iniciativa, que solamente tiene un año de vida, ronda los 1.000 millones de personas.

La plataforma clasifica, además, los lugares por tipo de accesibilidad. Concretamente, especifica si el lugar en cuestión cuenta con una entrada principal lo suficientemente ancha para el paso de la silla de ruedas; si se puede circular con normalidad y, sobre todo, con facilidad; si dispone de lavabo adaptado y de baños para sillas de ruedas; y si cuenta con las principales funciones accesibles.

Madrid, más accesible para ir de tiendas

En Access Earth están presentes las principales ciudades europeas. En España, Madrid y Barcelona suman alrededor de 1.000 lugares especialmente adaptados para personas con movilidad reducida. Sin embargo, hay diferencias. Mientras Madrid se postula como una ciudad accesible en materia de alojamientos, turismo de compras y de ocio, Barcelona es la ciudad ideal para personas en sillas de ruedas que deseen disfrutar de la gastronomía local, con más de 300 locales adaptados para este tipo de público.

Turismo accesible. Madrid y Barcelona

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