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Cómo ser un buen anfitrión para huéspedes extranjeros

El idioma y las costumbres son algunas de las barreras que ponen muchos anfitriones a la hora de enfrentarse a huéspedes extranjeros, principalmente los procedentes de países de idiomas no latinos.

El turista internacional cada vez en más importante. En 2015, visitaron España más de 68,1 millones de turistas extranjeros, la cifra más alta de la historia, y que supone un incremento del 4,9% respecto al año anterior, o lo que es lo mismos, 3,2 millones de viajeros más. Este fenómeno no debe pasar inadvertido, ya que cada vez son más los visitantes de otros países que demandan alojamientos turísticos para pasar unas vacaciones en el país. Y aunque el turismo cuenta con meses de mayor auge, poco a poco se está desestacionalizando y globalizando: España ya ha dejado de ser un destino únicamente de sol y playa para convertirse en un país, a ojos extranjeros, que merece la pena conocer en profundidad.

Y aunque el sistema de reserva de un alojamiento turístico sea igual para un español que para un alemán, existen diferencias que pueden afectar a la comodidad del turista y cómo no, en su experiencia como visitante. A continuación, te mostramos algunos de ellos y cómo solucionarlos.

Cómo ser un buen anfitrión para huéspedes extranjeros

La barrera del idioma

Más o menos todos podemos comunicarnos con conocimientos básicos de inglés y el idioma universal… el de los gestos. La era digital ha traído consigo traductores que, aunque en muchos casos la traducción dista mucho de la frase original, permite entender a grandes rasgos un texto en otros idiomas, no sólo en inglés, si no el alemán, ruso, japonés…

Así que acudir a este tipo de herramientas es una opción. Entre ellas está Google Traslate, con aplicaciones para móviles (IOS y Android) que permite incluso buscar la traducción para una palabra concreta en cualquier momento y lugar. Se trata de un buen recurso para comunicarnos con los huéspedes y explicarles con más acierto las normas de la casa, por ejemplo.

Si eres más tradicional, existen versiones de bolsillo de diccionarios para todos los idiomas. Es importante que tengas alguno.

Protocolos de bienvenida

Cada cultura tiene su forma particular de dar la bienvenida y su agradecimiento. Aquí dar la  mano y dos besos es común, pero en otros lugares, como China, por ejemplo, el gesto de bienvenida pasa por un apretón de manos en silencio.

Es importante que investigues un poco acerca del protocolo de bienvenida del país de origen de tus huéspedes y lo pongas en práctica con ellos. Te lo agradecerán y les harás sentir como en casa.

Y si quieres mejorar todavía la experiencia, ofréceles algún detalle en la casa que esté relacionado con la cultura de su país. Un ejemplo: los chinos suelen utilizar un calzado para interior y otro para exterior. Sería un buen detalle habilitar una zona de la casa cercana a la puerta donde puedan dejar el calzado.

Teléfonos de emergencia

Los símbolos son internacionales. Es responsabilidad del anfitrión dejar unas indicaciones en la casa con los teléfonos de emergencia por si sucede algún percance, pero es cierto que muchos idiomas usan caracteres diferentes al latino, así que huéspedes de Rusia, Japón y China puede que no entiendan a qué teléfono deben llamar si esta información aparece anotada en un papel.

La mejor opción es dejar de forma permanente dicha información en un papel con símbolos. Todo el mundo identifica la cruz con un servicio sanitario de emergencia, por ejemplo.

Así que si tienes en alquiler un alojamiento turístico y parte de tus huéspedes son extranjeros, puedes aplicar estas sencillas prácticas para mejorar su experiencia. Aunque si quieres garantizar una estancia redonda, siempre puedes acudir a servicios de profesionales de la gestión de alojamientos, como Weguest, donde los encargados de los alojamientos hablan varios idiomas y conocen los protocolos de otras culturas. 

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